Blend: el alma del Puro

La elaboración de un puro de calidad exige una combinación muy detallada de distintas variedades de hojas de tabaco. El constituyente esencial es el utilizado para la tripa donde el tabaco se encuentra enroscado o en trozos, dependiendo tipo de puro.

 

La combinación de algunas variedades de tabaco resultan en la liga de hojas que integrarán la tripa y esta liga o mezcla determinará el específico sabor del puro.
Paladear una perfecta combinación de sabores depende de la alquimia que realice el blender, quien conoce a la perfección las sutiles variaciones de cada hoja de tabaco y trabaja la liga escogiendo sus mejores cualidades. La habilidad y el conocimiento de este maestro tabaquero le conceden el criterio para combinar los tabacos sometidos a rigurosos procesos de control, humectación, selección y añejamiento. Las cantidades y tipos de tabaco seleccionados para la confección de un buen puro determinan el blend, el grado de fortaleza en su aroma, la combustibilidad y el carácter de su sabor.

Existe una increíble variedad de sabores y, aunque los básicos son el amargo, agrio, salado y dulce, para describir la característica del humo pueden utilizarse gran cantidad de términos: fuerte, suave, áspero, ácido, con cuerpo, equilibrado, etc.
 

El logrado arte de los blenders permite que los sabores seleccionados fusionen sus diferentes matices, otorgándoles cuerpo e intensidad uniforme al puro así confeccionado, pero atendiendo a la preservacion de los sabores individuales de los tabacos que participaron en el blend. El resultado final es una delicada gama de sabores que realza el espíritu pleno del puro.