ELABORACION


La Planta del Tabaco

Las principales características definidas actualmente del género Nicotiana podemos resumirlas brevemente:

Son plantas anuales o perennes. En el primer caso tiene un tallo herbáceo; en el segundo, semileñoso.

Hojas grandes y perfectamente aisladas, con abundante vena y, en general, no onduladas.

Flor hermafrodita. Cáliz acampanado; corola tubular orlada por limbo de cinco lóbulos; con cinco estambres, frecuentemente desiguales. Ovario compuesto por dos cavidades (a veces por cuatro, pero es mucho menos frecuente)

Semillas extremadamente pequeñas y muy numerosas, contenidas en cápsula bífica.

Detalle de la flor del tabaco

 

PREPARACION


El origen del cigarro puro, es la planta del tabaco; muy pocos lugares del mundo tienen temperatura, humedad y suelo adecuado para que una semilla se convierta en una planta, cuyas hojas puedan utilizarse para elaborar un cigarro puro. La planta del tabaco pertenece a la familia de las solanáceas, originaria de América; su raíz es fibrosa, tallo de 5 a 12 cm de altura (velloso y con médula blanca), hojas alternas, grandes, lanceoladas y glutinosas; flores en racimo con el cáliz tubular y corola rojo purpúreo o amarillo pálido.

Planta de tabaco

Las tierras de San Andres Tuxtla en Veracruz México son las que se utilizan para cultivar el tabaco de los puros Don Manuel  Dos tipos de plantas de tabaco son utilizadas en la elaboración del Puro: el corojo del que se obtienen las hojas para la capa y el criollo de sol, que provee las hojas para la tripa y el capillo. El cultivo de corojo se planta bajo lonas de algodón,"los tapados", a fin de proteger a las del exceso de sol, vientos y parásitos, y las hojas tengan una apariencia uniforme y textura suave y sedosa; cada planta contiene 16 ó 17 hojas (que permitirán la elaboración de unas 30 capas). El criollo de sol crece a la intemperie con 12 ó 13 hojas.

Planta de tabaco

 

 

La agricultura del tabaco se inicia con la selección y preparación de los terrenos; intenta no sembrar en pendientes muy pronunciadas, para evitar el arrastre de las semillas. Las raíces de las plantas de tabaco son muy delicadas y requieren suelos sueltos prosperar. Por eso, el veguero rotura sus campos repetidas veces, convirtiendo la vegetación en un nutriente natural del suelo. A fin de evitar que la estructura del suelo se altere, solo se utiliza la tracción animal.

 

 

SIEMBRA


Las minúsculas semillas de la planta del tabaco, se tratan durante 45 días y se plantan en fila recta; existen dos variedades de semillas, que originan dos plantas de tabaco muy diferentes: corojo y criollo. Las semillas se plantan en septiembre y cosechan en febrero, siendo inspeccionada cada planta unas 150 veces por los cultivadores del tabaco (los vegueros).

Una vez colocadas las simientes en el semillero, se cubren con tela o paja para protegerlas de los rayos del sol, de efecto nocivo en esta primera fase; a los 5 u 8 días comienza la germinación del tabaco; pasados 2 o 3 días se remueve la cubierta por la mañana y por la tarde, para que los plantones se aclimaten al medio.

A los 10 o 12 días de nacida en el semillero, se inicia la aplicación de insecticidas y de fungicidas; éstos evitarán el desarrollo de las plagas y de las enfermedades que afectan al tabaco. Tras 35 días, hacia la segunda quincena de octubre, las plantas de tabaco alcanzan unos 15 a 20 cm de alto y se denominan posturas; Ahora se procede a su transplante a las vegas definitivas; las tierras ya han sido enriquecidas con carbonato de calcio, abono orgánico y otros. Esta fertilización se repite a los 10 y a los 25 días; se inicia ahora las labores de cultivo y aporque.

CULTIVO

Tras la transplantación de las posturas a las vegas, se inicia el cultivo y el aporque, a fin de eliminar las malas hierbas y facilitar el desarrollo de la plantación y el crecimiento de las plantas de tabaco. Así, durante los 45 o 50 días que éstas necesitan para alcanzar su completa madurez, cada una es visitada regularmente a fin de realizar labores de azada y control de las plagas, y sobre todo, para eliminar sus yemas terminales y axilares. La terminal se elimina para estimular el crecimiento de las hojas, lo que provoca la aparición de hijos o yemas axilares, que serán separadas también, es el desbotone del tabaco.


La planta criollo produce 4 de las 5 hojas que intervienen en la composición de un Puro y originan la diversidad de sabores presentes en las distintas marcas; la planta criollo es la única variedad típica del genuino tabaco Cubano. A diferencia del corojo, las plantas de criollo se exponen al sol para lograr la más amplia variedad e intensidad de sabores que se utilizan en las diferentes ligas que utilizan los puros.

La planta Corojo toma su nombre de la famosa plantación "El Corojo", donde su semilla se desarrolló; produce solo una hoja, la capa. Su producción es más costosa que las otras hojas de un puro. Las de corojo se agrupan en siete niveles según su posición en el tallo o posición foliar, a fin de su recolección y clasificación. Las capas se clasifican por colores: claro, doble claro, colorado claro, colorado maduro y maduro. Poco después de la siembra del corojo, que puede alargarse unos 40 días, hombres en zancos erigen unas grandes extensiones de tela de algodón para proteger la vega.

La planta del tabaco, respecto de sus hojas, se divide en tres partes: la corona, el centro y la inferior: todas son recolectadas. Al alcanzar las hojas su pleno desarrollo, nace el botón, que se alimenta de las sustancias contenidas en las mismas; por ello se arranca o desbotona. La planta se esforzará por reproducir hijos o yemas, que también habrán de eliminarse; los vegueros llaman a esta operación "repasar" o deshijar. El "repasador", con el dedo índice y la uña del dedo pulgar, arranca de un solo golpe las yemas o hijos para evitar deterioros. Así se logra un hoja superior, de color verde claro; cuando ésta tiene pequeñas marcas verde-amarillo está lista para y corte y fermentación. Las más perfectas se eligen para capa.

 

 

 

RECOLECCION

Cincuenta días después de la siembra comienza la recolección del tabaco; trabajo muy duro: las hojas hay que recogerlas una a una y a mano, y como máximo dos o tres a la vez. Cada planta de corojo tiene 8 o 9 pares de hojas; las hojas están situadas en niveles distintos (de abajo arriba: libre de pie, uno y medio, centro ligero, centro fino, centro gordo y coronas). Las hojas de cada nivel se recogen de forma independiente, cuando están maduras, a intervalos de 6 ó 7 días: el ciclo de recolección de una planta dura unos 40 días.

Las plantas de criollo poseen 6 o 7 pares de hojas clasificadas en ligeros, secos, volados y capotes; las hojas situadas al pie de la planta ofrecen un sabor más suave, por ser las de más tiempo y las más sombreadas. Más arriba en la planta, las hojas tienen mayor fortaleza, al estar más expuestas a la luz solar. El ligero se obtiene de las hojas superiores y es más aromático; el seco, de las hojas intermedias, y es más ligero y de aroma más sutil; el volado, de las hojas inferiores de la planta, es menos aromático, siendo su función asegurar que el cigarro arda correctamente, la siguiente fase es la curación.

CURACION


En las casas del tabaco, los trabajadores deben vigilar la humedad, la temperatura y las lluvias; según varíen estos factores, abren y cierran sus puertas. Uno de los primeras actuaciones que deben realizar es el ensarte; las "ensartadoras", con grandes agujas, unen por pares las hojas y las colocan en largos palos de madera, llamados cujes ; estos cujes se suben a unos maderos horizontales (llamados barrederas) donde se apoyan sus extremos; en cada jornada, se completan unos 100 cujes, por lo general.


Un cuje es una vara recta de unos 4 m de largo con determinado grueso en cada una de sus puntas; es un elemento muy útil en el proceso de secado y curado del tabaco (de 45 a 60 días, según sea el clima). Para conseguir un buen cuje hay que cortarlo y mantenerlo en agua salada durante unos 50 días; luego hay que pelarlo, así no transmite el olor de su madera a las hojas de tabaco. Finalmente, se le quitan los nudos a fin de evitar posibles daños a las hojas. Los cujes se entresacan de los pantanos, las costas sin arena o de los espesos manglares.

Todo el tabaco se cura o seca al aire, durante unos 50 días; este proceso, largo y natural, es supervisado de forma constante y asegura temperatura y humedad controladas; las hojas ensartadas, se sitúan cerca del suelo y, cuando se van secando, se suben a la parte superior de la casa del tabaco. Primero las hojas adquieren un color amarillo y luego, gracias al proceso de oxidación y pérdida de la clorofila, toman el color dorado-rojizo que indica que están listas para la 1ª fermentación del tabaco. Tras el proceso de secado se procede al zafado o amarre del tabaco. Ahora, sigue la fase de fermentación.
 

 

 

FERMENTACION


Luego del secado procede al zafado o amarre del tabaco; de esta fase depende, en gran parte, la calidad del puro; Ahora las hojas ensartadas en los cujes (1000 a 1500 por unidad) se bajan. Respecto de la planta corojo, la bajada se realiza por la mañana, cuando no hace mucho calor; en otro caso, al contacto de la mano, la hoja de tabaco puede quebrarse si está demasiado seca; luego, el "zafador" parte el hilo y las hojas quedan liberadas.

 

 

ESCOGIDA

En el taller de escogida del tabaco, se realizan las siguientes labores:

1º. se preseleccionan los manojos de tabaco en rama situados en unos atados (llamados matules), con arreglo a un mismo corte, para evitar mixtificaciones

2º. luego se procede al zafado del tabaco, consistente en sacudir las hojas para despegarlas

3º. el tabaco se moja para facilitar su manipulación

4º. en el salón de abertura, la abridora selecciona las hojas de las distintas clases de capa para luego pasar al rezagado (en él las capas se clasifican según el tipo de tabaco, considerando su textura, tamaño y grado de defecto.



 


 

5º.- luego, las hojas de tabaco se agrupan por clases, es la fase de picadero

6º.- las hojas, agrupadas por clases, se amarran en gavillas: manojos de 40 ó 50 con una cinta por su cabeza, es la fase de engavillado.

7º. las hojas engavilladas se meten en una cesta y pasan al manojeador, que toma dos gavillas en cada una de sus manos y las ata por la cabeza, dándoles vueltas con una cinta, es el manojeo; tras esto, endereza las hojas, las plancha y pasa otra cinta hasta llegar al tope del manojo, donde remata con un nudo.

8º. el centro de fermentación es el siguiente paso: en burros de madera se colocan las oscuras hojas, donde permanecen de 1 a 3 meses según la clase de tabaco; se realizan sistemáticas mediciones térmicas y conocer qué temperatura requiere cada clase para una buena fermentación

9º. se preparan los embalajes (tercios), formados con manojos de tabaco, cerrados en yaguas; esta fase se denomina enterciado.

10º. una vez abiertos los tercios, se sacan las gavillas y despegan las hojas que han perdido humedad y están frágiles; es por eso que hay que proceder a la moja (el mojador mete las gavillas en un estanque de agua y las rocía con un atomizador), tras lo cual el sacudidor las sacude con cuidado

11º. tras la moja, las gavillas pasan al cuarto de orear, donde se cuelgan durante cinco horas en un ambiente con 95º de humedad

12º. luego, del oreado, la hojas de capa van al despalillo y, finalizado éste, al rezagado; en los talleres de despalillo se seleccionan las hojas por su tamaño (las rotas van para tripa) y se ponen una sobre otra punta con punta.

El despalillo es quitarle la mitad de la vena central a las hojas destinadas a tripa, un cuarto a las destinadas a capote y toda a las elegidas para capa, formando 2 bandas. Para el corte se utiliza una pieza de metal en forma de uña, después la vena se hala para no romper la hoja

13º. las hojas de tabaco se colocan en una tabla y se planchan con una prensa; en grupos de 25 medias hojas pasan a la galera para su torcido.

FABRICA DE TABACO


El torcido del cigarro se realiza en la galera. Los torcedores, clasificados según su destreza, crean las distintas vitolas y marcas de puros. La "carrera" de un maestro torcedor, comienza con al menos 2 años de aprendiz. Los que superan esta categoría, deberán trabajar mínimo 6 años más, para dominar todas las modalidades que existen. Los criterios de ascenso son muy rigurosos y pueden tardarse 20 años en alcanzar la categoría de maestro torcedor. Una figura importante en la galera es el lector.

Existen tres métodos distintos para confeccionar los cigarros puros:

1º.- Manual: siguen un proceso totalmente manual

2º.- Mixto: una máquina forma la tripa y la cubre con el capote, mientras la capa se tuerce a mano

3º.- Mecanizada: todas las fases del proceso se realizan con máquinas. El torcedor utiliza los siguientes elementos para elaborar los cigarros puros: un tablero, una cuchilla (llamada chaveta), una guillotina, un pote de goma vegetal, una prensa y moldes.